¿Vida de Comunidad?

A/Home.

Con-tactos.

Litera-s-tura.

Link.

Foros.

Articulos.

La Cronica.

Lider/SHING.

Audio.

Videos.

 vida-de-comunidad.jpg

Hace ya un poco de tiempo conversaba con  los lideres de una iglesia local, dialogamos sobre algunos temas de la vida y ciertos casos que se daban en la relaciones de hermandad cristiana en nuestras iglesias, algunos  se quejaba de ciertas actitudes y  la vida de algunos cristianos, pero me fue muy sorprendente oír que alguien contestara a las quejas de este hermano con la genial frase irresponsable y sacada de contexto  de: “La salvación es personal Varón, deje que todos hagan lo que quieran, pues Dios sabrá que hacer con ellos.

Esta frase muy usada en nuestro mundito evangélico dejo por un momento de ser un cliché, hasta el punto que empecé a pesar seriamente en lo que significaba la salvación y que relación guardaba con la vida en comunidad.

Llegue a la conclusión de que si,  es verdad, la salvación es personal; si, depende  de tu relación con Dios; y si le has dicho te acepto como mi señor a Jesucristo. Pero también pude entender que la única forma de crecer en esta vida nueva, vida a la que llamamos salvación depende de nuestra relación con los demás creyentes, de la comunidad , de la familia de la fe en la que Dios nos puesto, pero ahora ya la vida de comunidad cristiana a pasado de moda, que nuestra congregaciones son no mas que show de un domingo, mientras pienso en esto me asalta el  pensamiento al reflexionar sobre la vida de los primeros cristianos y el plan de Dios para su pueblo, acaso la iglesia del nuevo testamento no era la mas comunitaria y su crecimiento no dependía del amor que se mostraba unos con otros y el amor entregado y sin reservas a Dios (esto tan divorciado de nuestra realidad contemporánea del cristianismo es la iglesia en la Biblia).

E notado que muchas veces cuando decimos que este camino es personal, lo que realmente tratamos de hacer es esconder nuestro sentido de orgullo individualista y autosuficiente que tiene sus raíces en los modelos que este mundo nos ofrece y no en el sencillo y poderoso mensaje bíblico de la dependencia y reciprocidad de Dios primeramente y de nuestros hermanos. Usamos esta frase  solo para decir de una forma cristiana y es camuflada no se meta en mi vida, ni en lo que yo haga, creo en cristo pero déjenme vivir tranquilo como se me pegue la gana, no se metan en lo que no le importa, soy libre y no tengo por que darle cuenta a nadie , y etc.…. 

Contrariamente a lo que muchos escriben y disertan sobre la vida cristiana y comunitaria, ser discípulo de Cristo no implica la individualidad, sino que, si de algo depende un sano crecimiento de la vida de fe es de como sea nuestra relación con nuestros hermanos.

Debemos preguntarnos ¿cuan individual es nuestra vida espiritual?

.Hace algunos años recuerdo que un amigo me dijo: este camino no se hizo para andar a la solitaria, por mas que quieras no pobras sobrevivir, es mas no podrás hacerte cristiano, pero sino eres capaz de ser un ente dependiente de Dios y de tu hermanos, estarás fritos y muerto en vida.

Es muy interesante ver la vida de los primeros cristianos, estos no eran como decimos aquí en  Rep. Dominicana un bando de chivos sin ley, ni una manada de cabra que Vivian como se les pegaba la gana (voluntad); sino que muy contrariamente al la iglesia de este tiempo, su crecimiento fue pautado por su Koinonia, por su hermandad cristiana, por su comunismo (vida de comunidad) y no de un Frustrado Carlos Marx. si algo los hizo fuerte fue su unidad. Hechos 2:42-47  dice: “Ellos estaban dedicados a aprender (practicar) lo que los apóstoles enseñanza. Compartían lo que tenían, comían y oraban juntos. Todos sintieron un profundo asombro y los apóstoles hacían muchas maravillas y señales milagrosas. Todos los creyentes estaban junto y tenían todo en común: vendían su propiedades y posecesiones, y compartían sus vienes entre si, según la nesecidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que hiban siendo salvos.” 

Pablo enfatizaba lo mismo cuando hablaba a los Filipenses y les decía: “llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento, no hagan nada por egoísmo y vanidad; mas bien, con humildad, consideren a los demás como superiores a  ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás.”

El autor del libro de los hebreos nos declara: “preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejemos de congregarnos, como acostumbran a hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.” (Hebreos 10:24-25)

No en vano Salomón recalca lo mismo cuando en Eclesiastés 4: 9-12 aconseja que:Vale mas dos que uno, pues trabajando unidos le va mejor a ambos. Si caen, el uno le levanta al otro. ! Hay del que cae y no tiene a nadie que lo levante! Si dos se actúan juntos, estarán en calor; uno solo ¿como va a calentarse? Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ! La cuerda de tres hilos no se rompen fácilmente!”Santiago va mas allá del simple trabajar y compartir hasta el grado de  confesarnos nuestros pecado los unos a los otros para ser sanados (santiago 5:16)

Ser cristiano no se trata de asistir a un auditorio, saludar a unos cuanto, sentarme, orar, cantar una bonita canción, escuchar un sermón, dar mi ofrenda, despedirme e irme a casa y seguir con mi vida hasta la próxima semana que me toque  de nuevo  la dieta de una hora del cristianismos burdo y barato que se vive en esta época contemporánea.

Ser cristiano se trata de mostrarme tal cual soy, confesar mis pecados a Dios y a mis hermanos, se trata de ser sincero, no de andar con una mascara de perfección y santidad desbordante e inigualable de un fariseo de las nuevas urbes religiosas.

Creo que si en algún lugar debemos ser naturales y esforzarnos por mostrar nuestros defectos y virtudes tal cual somos y en su justa medida ese lugar es la comunidad de fe cristiana (la iglesia).  Aunque la realidad suele ser otra, ya que suele ser el espacio donde más mascaras y exhibicionismo santurrón existe.

Yo quiero una iglesia que sane al herido, que rompa cadenas y liberte al cautivo… es lo que canta Rene Gonzáles.

Pero yo canto: yo quiero una iglesia que comparta en amor, donde no solo exista un bien sermón, donde nos amemos de corazón y crezcamos juntos en fe y oración.

Donde yo sea tal como soy  y no una mascara de exhibición donde no tenga miedo y confiese mi error, donde hallan personas  que se preocupen por mi condición.

Una iglesia que no se conozca por la televisión, sino por un amor real y vivir en comunión.

“Mira cuan bello y delicioso que habiten los hermanos juntos y en armonía.” (Salmos 130:1)

“! Que hermoso es tu templo, Señor Todopoderoso! Mi alma desea con ansia y emoción estar en los patios de tu templo Señor.  Mi corazón canta de alegría; al Dios vivo canta todo mi cuerpo. Señor Todopodero, mi Dios y Rey, hasta los bajaros han encontrado un hogar en tu templo. Hacen sus nidos dentro de tu altar y allí tienes a sus hijos. Que afortunado es el que vive en tu templo porque siempre te esta adorando.” (Salmos 84:1-3)